Cuando el más débil es el que manda

23 de noviembre de 2003

Todo queda en familia

 

A veces nos prometen por TV series cuyo protagonista es una “familia española normal”. Uno comienza a verla, esperando ver una “familia normal” (es decir, una familia como la que él tiene, o como las que conoce), y resulta que el padre y la madre viven “arrejuntaos”, cada uno de ellos aporta un par de críos de otros tantos padres y madres, el hijo mayor tiene un amigo “gay” militante, y la hija se la pega a la vez con cuatro tipos. ¿Es esto una familia española “normal”? Quién sabe. Parece que no. Lo que nunca aparece es una familia con un abuelo anciano a quien cuidar, o con un hijo discapacitado. Y estas sí que son situaciones que, antes o después se dan en todas las casas.

En el mundo mandan los fuertes. En una familia el que manda es siempre el más débil, porque todos están pendientes de él. Toda la jornada, las comidas, los viajes, las vacaciones, las fiestas, los gastos, se hacen pensando en ellos.

Cuidar a un abuelo mayor, o a un enfermo, o a un discapacitado, es toda una escuela. No aprendemos lo que significa ser “personas” hasta que no conocemos el sufrimiento. Se aprende a no dar importancia a lo que de verdad no la tiene, a ceder por el bien de los demás, a ejercer la paciencia y el amor, a olvidarse de uno mismo. Eso  sí, al abuelo no se le mete en una habitación escondida, con la tele puesta, sino en el primer puesto de la casa. Es bueno, buenísimo, que los hijos vean que en casa se cuida de los abuelos y de los enfermos. Y que, conforme van siendo mayores, colaboren en darles de comer, administrarles los medicamentos y, cuando toque, lavarles el culo (que así lo decimos, con todas las letras). Son cosas que no se aprenden en la TV, ni en los videojuegos, ni en el ordenador. Se aprenden en casa. Porque sólo la familia enseña la verdadera ciencia de la vida.

 

 

 

Nos interesa tu opinión sobre este artículo. Escríbenos

 

 

 

4 Minutos de Buenas Noticias

Hoja semanal de la Parroquia de la Santísima Trinidad y del Santuario de Nuestra Señora de Cortes (Alcaraz - Albacete)

Responsable de la edición: José Alberto Garijo Serrano

 

5 de junio de 2005. nº 141

Edición impresa

 

     
 

1 minuto con "el Evangelio del domingo"

Misericordia quiero y no sacrificios

1 minuto con "Contagiar la fe en casa"

Recetas prácticas

Las "Buenas noches" de Don Bosco

1 minuto con "Los nombres de la Madre"

Arca de la Alianza

Torre de David

1 minuto con "El mundo de hoy"

Comunicado del Foro de la Familia para la manifestación del 18 de junio en Madrid

Obispos españoles: Objeción de conciencia ante la ley de matrimonios del mismo sexo

Página principal | Familia, jóvenes y alcohol | Herramientas de la vida cristiana | El mundo de hoy | Vidas que dejan huella | Cuidar el matrimonio | Rezar el Padrenuestro | Anécdotas y virtudes | Los Misterios del Rosario | Curas del siglo veintiuno | Jóvenes con el Papa | De la Misa, la mitad  | Todo queda en familia | El tiempo de Adviento | El tiempo de Navidad  | Testigos de oración | Cristianos en el mundo | La buena educación | Raíces cristianas de Europa | Valores para vivir | Gracias a la vida | Los nombres de la Madre | Contagiar la fe en casa |

Contador general

(a partir del 12 de mayo de 2003)

            

 

 

 

Actualizado: 10 de junio de 2005