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| El
Bautismo siembra en nosotros la fe, y es la "puerta de la
Iglesia". Pero cuando uno va a vivir en una casa, no se
queda en la puerta. Muchas personas viven hoy "en la puerta
de la Iglesia" |
Hasta
hace unas décadas, cada vez más, una persona bautizada
era una persona cristiana. La familia, y la sociedad en
su conjunto, se ocupaban de que la fe se desarrollara en esa
persona hasta un nivel aceptable. Hoy ya no. En España tenemos
sobre un 80 % de bautizados, pero... ¿cuántos de ellos son
“cristianos”?
El bautismo siembra en nosotros la “semilla de la fe”.
Es la “puerta de la Iglesia”. Pero cuando uno va a
vivir a una casa, y además, dice que ésta será “la casa de
su vida”, no se queda en la puerta. Muchas personas viven hoy
“en la puerta de la Iglesia”, quizá con un pie y medio
fuera, y medio dentro,
sin sentirse en la Iglesia “como en casa”. La “iniciación
cristiana” no está completa hasta que no se reciben la
Confirmación y la Eucaristía, y una adecuada catequesis.
Somos
cristianos cuando respondemos de forma personal al Evangelio
con nuestro “sí”, cuando hemos dado la espalda al pecado,
creemos en Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, nos
incorporamos plenamente a la vida de la comunidad cristiana,
sobre todo a la Eucaristía del domingo, y decidimos de forma
clara y rotunda no tener otro “señor” en este mundo que
Cristo.