La Comunión eucarística semanal (¡o diaria!)

           

Hoy, día de la celebración de la Primera comunión en Alcaraz, es un buen momento para considerar esta gran herramienta imprescindible en la vida cristiana, que es la Comunión semanal. El Catecismo de la Iglesia católica dice: “Lo que el alimento material produce en nuestra vida corporal, la Comunión lo realiza de manera admirable en nuestra vida espiritual. La comunión con la Carne de Cristo resucitado, vivificada por el Espíritu Santo y vivificante, conserva, acrecienta y renueva la gracia recibida en el Bautismo. Este crecimiento dela vida cristiana necesita ser alimentado por la comunión eucarística, pan de nuestra peregrinación, hasta el momento de la muerte, cuando nos sea dada como viático” (n. 1392).

            Sin el alimento de la Comunión eucarística, nuestra vida cristiana se marchita, y termina por desaparecer. Y la comunión debe ser semanal, en la Misa de cada domingo, y a ser posible, diaria. Por eso, y guardando las debidas disposiciones (si tenemos conciencia de estar en pecado grave, debemos acudir antes al sacramento de la Penitencia), debemos comulgar siempre que participemos en la Eucaristía.Cuadro de texto: “Hazme comulgar hoy en tu cena mística, ¡oh Hijo de Dios! Porque no diré el secreto a tus enemigos, ni te daré el beso de Judas. Sino que, como el buen ladrón, te digo: Acuérdate de mí, Señor, en tu Reino”
(Oración de preparación para la Comunión de la Liturgia oriental de san Juan Crisóstomo)

 

 

 

 

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Actualizado: 10 de junio de 2005