No
se sabe bien qué consecuencias psicológicas puede tener en el
desarrollo de un niño el que su familia tenga “dos papás” o “dos
mamás”, con la falta del padre o de la madre. Recientemente los
medios han presentado un estudio realizado por el Colegio Oficial de
Psicólogos de Madrid y la Facultad de Psicología de la Universidad de
Sevilla, que demostraría que estos niños crecen sin ninguna
dificultad.
Ana
Martín Ancel, especialista en Pediatría, miembro de la Asociación
Española de Pediatría y de la European Society for Pediatric Research,
publicó un estudio sobre este tipo de estudios en la revista “Pediatrics”.
Para la Dra. Martín Ancel, estos estudios tienen serios problemas
metodológicos, que llevan a dudar sobre su fiabilidad. En primer
lugar, la forma en que se ha realizado la “muestra” que se va
a estudiar. Para que un estudio o una encuesta sea fiable, debe estar
realizado sobre una parte de la población suficientemente
representativa del total, una "muestra". En general, esta
muestra debe ser escogida al azar, y ser suficientemente amplia. En los
estudios realizados sobre el tema que nos ocupa, la muestra procede de voluntarios
que han sido reclutados mediante anuncios en revistas o a través
de asociaciones de gays y lesbianas, muy activas social y políticamente.
El estudio presentado por estos profesionales de la psicología de
Madrid y Sevilla se basa en una muestra que no es representativa del
total de la población española. Los padres analizados, por ejemplo,
gozan de un elevado nivel socioeconómico, con un 67 % de padres
universitarios, un porcentaje muy superior a la media nacional. No es
tampoco una muestra muy amplia, pues se incluyeron sólo 60 padres,
de los que pasaron al estudio sólo 27. Además, el estudio se limita a
niños menores de 16 años, dejando fuera precisamente la última
adolescencia y la edad adulta, las edades en las que la personalidad está
más definida. Habrá que esperar estudios más serios.