Se
acaba de publicar la quinta oleada de este año del Estudio General de
Audiencias de Radio (EGA) realizado por Sigma Dos a partir de 12.014
entrevistas efectuadas del 14 de octubre al 17 de noviembre de 2004 en
todo el territorio español. Según este estudio, de lunes a viernes la SER
es líder de audiencia con 5.367.000 oyentes (5.083.000, en
junio), seguida de la COPE, con 3.331.000 (2.761.000 en
junio), y Onda Cero, con 2.826.000 (3.125.000 en junio). En
este estudio no figura Radio Nacional, pero sí lo hace “Punto
Radio”, que inició sus emisiones en septiembre, y que reúne 511.000
oyentes, por detrás de Catalunya Radio (657.000
oyentes)
COPE
se sitúa así en la segunda plaza del “ranking” nacional. Es
además la segunda vez en este año que registra aumento de audiencia,
tras los datos de junio, que arrojaban una subida de 130.000 oyentes,
mientras que en ese período la SER perdía 263.000, y Onda Cero, que se
dejaba 17.000 en el camino. Tras el “boom” informativo de los
acontecimientos de marzo, las radios sufrieron una caída de audiencia,
que afectó a todas ellas menos a la COPE.
UNA
EMISORA DE LA IGLESIA AL SERVICIO DE TODA LA SOCIEDAD
El accionariado
de COPE está repartido así: Conferencia Episcopal Española (45%), diócesis
(20%), Padres Dominicos (2%), jesuitas (3%), Grupo Correo (4%), Planeta
(11%), Diario de Navarra (4%) y Caja Sur (4%). Tal como consta en su
Ideario, aprobado por la CEE en 1991, “Como
cadena radiofónica surgida de las Iglesias diocesanas y de dos órdenes
religiosas en España, y asumida después por su Conferencia Episcopal,
la Cadena se considera a sí misma como confesionalmente católica y se
sitúa, de partida, en el marco de los fines generales de la Iglesia y,
más en concreto, de su presencia evangelizadora en el ámbito de la
opinión pública”. Sus objetivos son:
Difundir
la doctrina y actividades de la Iglesia Católica.
Orientar
a la opinión pública con criterio cristiano.
Colaborar
en la promoción humana, social y cultural de la sociedad en
general.
Ofrecer
programas informativos de noticias, comentarios, editoriales y demás
servicios que pueden enmarcarse dentro de esta temática.
Ofrecer
programas recreativos de sano esparcimiento.
La
COPE no representa ni oficial ni oficiosamente, salvo cuando se hiciera
constar en algún caso, a la autoridad jerárquica de la Iglesia. No es
su portavoz: pero eso no quita, sino favorece, el que haya de ser
altavoz de las enseñanzas y directrices de los pastores y del dinamismo
eclesial.