“Sólo he querido llevar a Cristo a la cumbre de
Hollywood; tengo 48 años, estoy casado desde hace 24 años con Robyn
Moore y tengo 7 hijos. Soy católico practicante. Me alejé de la práctica
religiosa en la adolescencia, pero luego volví. Con “La Pasión”
creo haber cumplido con todo lo que tenía que hacer. Espero que mi película
aumente la fe, las creencias de las personas devotas”. Ésta es la
idea declarada de Mel Gibson sobre su película, el estreno cinematográfico
de este fin de semana.
“La Pasión” viene a sumarse a otras películas
sobre la vida de Cristo. Ésta última abarca únicamente sus últimas
doce horas, desde la oración en el huerto de los olivos hasta su
muerte. La película trata el tema con gran realismo, apoyándose sobre
todo en los relatos evangélicos, pero también en fuentes documentales.
Nos muestra la humanidad de Cristo, que tiembla de terror ante su muerte
en el huerto de los olivos, que se derrumba de dolor en la flagelación
y en el camino de la cruz, pero que camina con fortaleza hacia su propio
destino, porque Él libremente escogió sufrir esa pasión y esa muerte
por amor al hombre. La figura de María, interpretada por la actriz judía
Maya Morgenstern, introduce una nota de ternura y esperanza en medio de
las fuertes escenas; ella sufre con el Hijo, pero que al mismo tiempo
sostiene su decisión
La película es tan realista, que ha sido rodada íntegramente
en arameo y latín, las lenguas habladas por judíos y romanos de la época.
No se traducirá a ningún idioma, y el espectador moderno sigue los diálogos
con subtítulos.
Parte de la crítica ha sido tremendamente injusta
con esta película, tachándola de “violenta y antisemita”. Es la
misma crítica que "se olvidó" de las duras escenas de “Gladiator”,
o de “La lista de Schindler”, o de “Arma letal”, del mismo
Gibson. El cine actual suele tratar los temas con un realismo a veces
algo descarnado, es cierto. En este caso, el espectador sabe que, tratándose
de la pasión de Cristo, no va a asistir a un espectáculo de circo,
precisamente. ¿Por qué entonces se ha ensañado con esta
"Pasión"? El Jesús de "La Pasión" no es el Jesús
"hippy" de Jesucristo Superstar, ni el Jesús acomodado a la
moral sexual burguesa de "La última tentación de Cristo". El
Jesús de Mel Gibson es el Jesús de los evangelios, un Jesús
"políticamente incorrecto". Además, Mel Gibson lleva un
estilo de vida algo alejado de la parafernalia de los cineastas
norteamericanos: no vive en Hollywood, no participa de la parafernalia y
del "glamour" de aquella "corte del espectáculo",
se declara abiertamente "católico"... no hay más que
hablar.