Manifiesto de la
Plataforma por el Derecho a Elegir en Castilla - La Mancha
El
pasado 6 de marzo entró en vigor sin ningún debate en la Comunidad de
Castilla-La Mancha un Decreto de Admisión de Alumnos que lesiona
gravemente derechos fundamentales reconocidos en los Convenios
Internacionales de Derechos Humanos, en nuestra Constitución y en las
Leyes Orgánicas de Educación. Numerosas voces han expresado su
rechazo a esta nueva normativa: asociaciones de padres, sindicatos,
patronales del sector educativo, Centros docentes, colectivos
ciudadanos y medios de comunicación. El Arzobispo
de Toledo ha mostrado su honda y grave preocupación como Pastor de
la Iglesia, que ve muy seriamente afectados derechos y libertades de los
padres y de los alumnos así como de los Colegios de la Iglesia y otros
Centros de iniciativa social.
El nuevo
El Decreto anula en la práctica el derecho de los padres a
elegir el tipo de educación que queremos para nuestros hijos (art 26
Declaración Universal de Derechos Humanos, art 27,3 Constitución Española),
porque limita hasta ahogarlo el derecho de elección de Centro docente:
los padres no queremos limitarnos a expresar preferencias, como dice el
Decreto, sino que tenemos el derecho a elegir Centro. Los nuevos baremos
para asignar plaza suponen una fuerte limitación a esa elección, pues
dan prioridad absoluta a los criterios geográficos (más del 50%).
Y lesiona
también gravemente la libertad de creación de Centros docentes (art
27,6 CE) con ideario propio. Con la creación de Oficinas
Provinciales y Municipales de Escolarización donde se presentan las
solicitudes de admisión de alumnos sin necesidad de pasar por el Centro
educativo, se lesiona el derecho de los padres a ser informados y el
derecho de los Centros docentes de informar de modo fehaciente y
completo de su ideario, y a gestionar el proceso de admisión de sus
alumnos. Además, el Decreto al considerar que la enseñanza no mixta o
diferenciada se opone al principio de igualdad, contraviene lo que
dispone la Ley Orgánica de Calidad en la Educación y la Convención de
la UNESCO sobre lucha contra la discriminación en la enseñanza que
aprueba la enseñanza no mixta como una opción más entre las posibles
y no la considera discriminatoria.
Apreciamos
la buena intención declarada por la Consejería de Educación de
“simplificar los trámites a los ciudadanos y garantizar la justicia
en la elección de centro y en la igualdad de los alumnos al elegir
plaza en Centros sostenidos con fondos públicos”, pero le recordamos
con respeto y energía que nunca hay justicia y equidad cuando se
anula la libertad, y que los poderes públicos deben garantizar
el derecho que asiste a los padres (art 27,3) y ayudar a los Centros
docentes (art. 27,9 CE). Son administradores, no dueños, del dinero
público, que sale de los impuestos que pagamos todos.
Pensamos
que la enseñanza pública, la concertada y la privada son
complementarias y cada una tiene su papel en el sistema educativo.
Manifestamos nuestro aprecio por la enseñanza pública en la que
trabajan tantos profesionales que se esfuerzan en ayudar a sus alumnos
con eficacia y entrega. Nos unimos a la petición de muchos docentes de
más libertad y autonomía para los Centros públicos.
Denunciamos
la actitud de la Consejería de Educación que ha aprobado estas
normas lesivas de derechos fundamentales sin ningún debate con los
afectados. Tendemos la mano a la autoridad educativa para
colaborar en la mejora de la educación en Castilla-la
Mancha, pero desde el respeto a los derechos naturales reconocidos por
las Declaraciones Internacionales de Derechos Humanos, la Constitución
Española y las leyes orgánicas de educación, que ninguna autoridad pública
puede quitarnos.
Convocamos
a todos los ciudadanos, padres de familia, profesores, AMPAS, centros
educativos, asociaciones, medios de comunicación a unirse en esta
plataforma para la defensa del derecho a elegir que está en peligro
en Castilla-La Mancha desde el pasado 6 de marzo.
En Castilla-La Mancha, a 16 de marzo
de 2004