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Oh
Dios, que
has constituido a
la Madre de tu amado Hijo en
madre y auxiliadora del
pueblo cristiano, concede
a tu Iglesia vivir
bajo su protección y
alegrarse con
una paz duradera. |
En
la Biblia, la palabra “auxiliio” o “ayuda” (ezra’
en hebreo) significa algo más que un simple apoyo. Es aquello sin lo
cual la vida es imposible. Por eso, el Sal 121 dice: “Levanto
mis ojos a los montes. ¿De dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me
viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”. Dios es el auténtico
auxilio del hombre, su verdadero apoyo en la vida. A través de María
nos ha venido esa ayuda, que es Cristo.
La
Iglesia ha experimentado muchas veces la ayuda de María en las persecuciones.
Por eso, desde los primeros tiempos, ha existido la costumbre de
invocarla como “Auxilio de los cristianos”.
Cuando
Pio VII (+ 1823) fue expulsado de Roma por las fuerzas de Napoleón
y deportado, toda la Iglesia rezo por él a través de la Virgen. El
Romano pontífice fue liberado, y pudo regresar a Roma el 24 de mayo de
1814. Por este motivo, Pío VII estableció una fiesta en honor de la
Virgen “Auxilio de los cristianos”, que se celebraría en Roma el 24
de mayo, aniversario de su liberación. Esta fiesta se celebra también
en otros lugares, y es querida de forma especial por la Congregación
Salesiana.