LA
POBREZA, UN FANTASMA DE MIL ROSTROS
La
pobreza forzada es la carencia leve, grave o extrema de los bienes
necesarios para llevar una vida digna de seres humanos. Si toda pobreza es
una forma de carencia de lo necesario, en nuestro caso no se trata
solamente de la pobreza individual, sino también de la pobreza social, de
la falta de elementos como la educación, la formación profesional, la
cultura, el libre ejercicio de los derechos civiles, sociales, laborales,
políticos, etc. Bien puede decirse, por lo tanto, con Juan Pablo II, que
‘en el mundo actual se dan muchas formas de pobreza, y que ‘para los
pobres, a la falta bienes materiales se ha añadido la del saber y de
conocimientos, que les impide salir del estado de humillante
dependencia’.
(Conferencia
Episcopal Española, La Iglesia y los pobres, 1994, n.3-4)