La
familia es “Santuario de la vida y esperanza de la sociedad”. El
apoyo claro y decidido a la familia, fundada en la unión indisoluble de
vida y amor de una mujer y un varón, es decir, en el verdadero
matrimonio, debe ser uno de los grandes temas de la actuación de
los cristianos en la sociedad de hoy. Un apoyo que habrá de expresarse:
1.
En la facilitación del acceso a la vivienda, en
particular a los jóvenes.
2.
En el reconocimiento - incluso económico - del trabajo doméstico.
3.
En los beneficios fiscales, y de otro orden, con atención
específica a las familias numerosas.
4.
En una legislación civil que no distorsione la verdadera
identidad de la familia y del matrimonio, sino que la robustezca y
que favorezca su estabilidad y su convivencia armónica.