Ernestina de Champourcin, la última poeta de la Generación del 27

15 febrero 2004

Testigos de oración
          

 

 

Nace en Vitoria en 1905. Hasta la edad de diez años es educada en casa por instructores privados, aprendiendo inglés, francés, y español. Es durante este tiempo que la niña empieza a leer poesía, aunque nunca tiene preparación formal en ella. Cuando es adolescente, su familia se traslada a Madrid. Ernestina cumple su bachillerato en el Instituto Cisneros. A los 21 años publica su primer libro de poesía, En silencio. Envía un ejemplar a Juan Ramón Jiménez, a quien admiró y con quien le unió una gran amistad.

En 1930 conoce al poeta Juan José Domenchina, amigo personal de Manuel Azaña, presidente de la II República española, de quien es secretario personal en 1931. En 1936 la guerra civil sacude su vida y su obra. Trabaja en servicios sociales, y en noviembre de ese año se casa con Juan José. Al terminar la guerra civil el matrimonio se exilia en México. México será su segunda patria. Allí  Ernestina trabaja de traductora para el Fondo de Cultura Económica, mientras sigue escribiendo poesía. Gerardo Diego la incluye en su antología de la Generación del 27.

En 1952 el matrimonio redescubre la fe, de manos de un sacerdote del Opus Dei, quien le ofrece colaborar en un barrio mísero de México D.F. En 1972 vuelve a España, y en 1989 recibe el Premio Euskadi de la literatura en castellano. El 27 de marzo de 1999 muere en  Madrid.

            En 1970 Ernestina había participado en un encuentro con Josemaría Escrivá en México, quien le dice que sus versos le ayudaban a hacer oración. Para Ernestina todo poeta, de algún modo, se interroga sobre Dios.

Un día me miraste

como miraste a Pedro…

No te vieron mis ojos,

pero sentí que el cielo

bajaba hasta mis manos. 
 

¡Qué lucha de silencios

libraron en la noche

tu amor y mi deseo! 

Un día me miraste,

y todavía siento

la huella de ese llanto

que me abrasó por dentro. 

 

Aún voy por los caminos,

soñando aquel encuentro…

Un día me miraste

como miraste a Pedro.

***

Señor, espada candente que cercenas implacable

nuestros más hondos deseos...

Señor, torrente bravío que acabas por arrastrar

al que no quiere seguirte...

Señor, pétrea fortaleza que resiste los embates del desleal y del indigno...

Señor, cima inasequible a la que sólo se llega con las plantas desgarradas...

¡Oh ciclón cuya embestida desarraiga para siempre las raíces más profundas,

ten compasión de nosotros!

Señor, almendro florido que glorificas el páramo...

Señor, manantial secreto cuyas aguas luminosas

fecundan a quien las bebe...

Señor, que nos enseñaste a abrir surcos en los mares...

Señor, que hiciste el milagro de la calandria y la rosa...

Señor, que amaste el perfume por el amor derramado...

Señor, espiga en el cielo, trigo que nutre y exalta...

Señor, aguijón celeste cuyas heridas consuelan...

Señor, río de la gracia. ¡Sumérgenos en tus ondas!

¡Dios de la paz y del combate, Dios de la tierra y del cielo,

nace otra vez en nosotros!

 

 

 

     

   

 

                  

 

 

Nos interesa tu opinión sobre este artículo. Escríbenos

 

 

 

4 Minutos de Buenas Noticias

Hoja semanal de la Parroquia de la Santísima Trinidad y del Santuario de Nuestra Señora de Cortes (Alcaraz - Albacete)

Responsable de la edición: José Alberto Garijo Serrano

 

5 de junio de 2005. nº 141

Edición impresa

 

     
 

1 minuto con "el Evangelio del domingo"

Misericordia quiero y no sacrificios

1 minuto con "Contagiar la fe en casa"

Recetas prácticas

Las "Buenas noches" de Don Bosco

1 minuto con "Los nombres de la Madre"

Arca de la Alianza

Torre de David

1 minuto con "El mundo de hoy"

Comunicado del Foro de la Familia para la manifestación del 18 de junio en Madrid

Obispos españoles: Objeción de conciencia ante la ley de matrimonios del mismo sexo

Página principal | Familia, jóvenes y alcohol | Herramientas de la vida cristiana | El mundo de hoy | Vidas que dejan huella | Cuidar el matrimonio | Rezar el Padrenuestro | Anécdotas y virtudes | Los Misterios del Rosario | Curas del siglo veintiuno | Jóvenes con el Papa | De la Misa, la mitad  | Todo queda en familia | El tiempo de Adviento | El tiempo de Navidad  | Testigos de oración | Cristianos en el mundo | La buena educación | Raíces cristianas de Europa | Valores para vivir | Gracias a la vida | Los nombres de la Madre | Contagiar la fe en casa |

Contador general

(a partir del 12 de mayo de 2003)

            

 

 

Actualizado: 10 de junio de 2005