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Artículo publicado por José Alberto Garijo en la sección dominical de Opinión de "El Pueblo de Albacete" el 29 de mayo de 2005

Cuenta la Biblia que en una de las leyes que Moisés dio sobre la guerra se ordena el respeto a los árboles: “Cuando sities una ciudad durante mucho tiempo y combatas contra ella con intención de conquistarla, no tales los árboles a golpe de hacha. Come de sus frutos, pero no los derribes. ¿Acaso son hombres los árboles del campo para que los asedies?” (Deuteronomio 20,19). El árbol permanece como testigo vivo y mudo de la historia humana. Muchas veces sobrevive a las guerras, las matanzas, las luchas, las epidemias y las revoluciones. Y sin embargo, un solo minuto puede acabar con este fiel aliado de forma irremediable.

Dar a conocer el entorno natural y promover su cuidado es el objetivo de la publicación “Árboles singulares de la comarca de Alcaraz”, obra dirigida por Vicente Benlloch, profesor de Ciencias de la Tierra en el I.E.S. “Pedro Simón Abril” de Alcaraz, y un grupo entusiasta de alumnos. El pasado martes se presentó el libro en un simpático acto en el Centro Vandelvira de Alcaraz, lleno hasta la bandera, donde los autores explicaron detalles de algunos de los 58 árboles descritos, con tomas falsas y trucos de magia incluidos. El espectáculo y el humor puestos al servicio de la ciencia y la conservación del medio ambiente.

¿Qué es un “árbol singular”? Los autores han incluido en este elenco árboles que destacan por su tamaño, su importancia histórica, su forma caprichosa o edad, o por su especial localización. Algunos más visitados (como el “Pino del Roble” de Peñascosa, el álamo de la fuente de El Horcajo, o el fresno de la “Fuente del Fresno”), y otros no tan conocidos. El libro tiene una atractiva presentación, cuenta con numerosas fotografías, y viene impreso a varias tintas. Le acompañan indicaciones sobre las características de cada especie de árbol, y un mapa donde se puede localizar cada “árbol singular”.

La publicación es mérito claro de Vicente Benlloch, valenciano de origen pero afincado desde hace más de dos décadas en Albacete, y desde hace algunos años en Alcaraz. Tiene el duende  de esos grandes maestros que contagian pasión por lo que enseñan. No es extraño que entre los alumnos de este instituto la proporción de quienes optan por estudios medioambientales sea mayor que en otros centros.

Nuestra comarca ha vivido un rico pasado histórico, del que sólo quedan huellas. Actualmente sufre un gran declive económico, que arrastra desde hace varios siglos, pero que se acentuó con la mecanización del campo y la emigración de los últimos cuarenta años. Las heladas del pasado invierno han dejado un panorama desolador en el olivo. Con una densidad de población muy baja, con dificultades en las comunicaciones y servicios mínimos, bien puede pasar por ser una de las zonas más deprimidas de España. Políticamente no rentable, con la huella del caciquismo de antaño, con pocas posibilidades de hacer oír sus reclamos, y a la vez con una mentalidad conformista y poco reivindicativa, muchas veces ha quedado olvidada de los grandes planes de los dirigentes. Pero la sierra de Alcaraz guarda un patrimonio natural único. Tiene “árboles singulares”, algunos de los cuales ya los conocemos; y tiene también “fuentes singulares”, “caminos singulares”, “montes singulares”, “riachuelos singulares”, “cortijos singulares”, “plazas singulares” y “torres singulares”. Conservarlos para todos es quizá la tarea encomendada a los habitantes serranos.

     

   

 

                  

 

 

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4 Minutos de Buenas Noticias

Hoja semanal de la Parroquia de la Santísima Trinidad y del Santuario de Nuestra Señora de Cortes (Alcaraz - Albacete)

Responsable de la edición: José Alberto Garijo Serrano

 

5 de junio de 2005. nº 141

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Actualizado: 10 de junio de 2005