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“La
eutanasia es inmoral y antisocial”, [formato PDF] (Declaración de
la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española [19 -II-
1998]).
“La
familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad”,
Instrucción pastoral de la Asamblea Plenaria de la C. E. E. (27 -IV-
2001). [formato HTM]
“La
eutanasia: cien preguntas y respuestas sobre la defensa de la vida
humana y la actitud de los católicos”, EDICE, Madrid, 1998.
[formato HTM]
Cartel
en formato JPG [tamaño: 295 Kb]
Folleto
[formato PDF]
Rueda
de prensa [formato MP3]
Entrevista
al P. Martínez Camino [formato MP3]
Programa "La mirada crítica",
Telecinco [11-XI-2004]
Cartas
de los obispos sobre la eutanasia
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Es
“eutanasia” la actuación cuyo objeto es causar la muerte
a un ser humano para evitarle sufrimientos. Así
considerada, la eutanasia es siempre una forma de homicidio,
pues implica que un hombre da muerte a otro. Esta actuación
puede realizarse:
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Mediante
un acto positivo, por ejemplo, proporcionando a esa
persona una sustancia que le cause la muerte (“eutanasia
activa”)
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Mediante
la omisión de la atención y cuidados debidos, con
la intención de causarle la muerte (“eutanasia pasiva”)
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En
cambio, no son eutanasia en sentido verdadero y propio y,
por tanto, no son moralmente rechazables acciones u omisiones
que no causan la muerte por su propia naturaleza e
intención. Por ejemplo, la administración adecuada de calmantes
(aunque ello tenga como consecuencia el acortamiento de la
vida) o la renuncia a terapias desproporcionadas (el
llamado “ensañamiento terapéutico”), que retrasan
forzadamente la muerte a costa del sufrimiento del moribundo y
de sus familias. La muerte no ha de ser causada, pero tampoco
absurdamente retrasada.
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| La
eutanasia es la actuación cuyo objeto es causar la muerte a un
ser humano para evitarle sufrimiento. La muerte no ha de ser
causada, pero tampoco absurdamente retrasada
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