El
V Premio Brajnovic, que
concede la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra
fue el año pasado para Miguel
Gil,
abogado y corresponsal de guerra catalán, fallecido el 24
de mayo de 2000
en Sierra Leona (África), a manos de la guerrilla, con tan sólo 32 años,
junto con otro corresponsal, Kurt Schork. Como homenaje a Miguel, 70
corresponsales de prensa han publicado en Plaza & Janés un volumen
titulado Los ojos de la guerra.
Miguel era un periodista
vocacional. Su
fina conciencia y su gran corazón le llevaron en
1993
a abandonar su bufete de Barcelona e irse con su moto, su cámara y poco
más, a Bosnia.
“Me cansé de coger todos los días el autobús número 6 para ir a
trabajar”. Después de Bosnia,
Chechenia, Kosovo, Zaire, Ruanda, y Sierra Leona.
Sus crónicas e imágenes nutrieron a medios como La Vanguardia, El Mundo, la cadena Ser o The Associated Press
Televisión News
. Julio Fuentes,
uno de los cuatro periodistas asesinados en Afganistán durante la
pasada guerra, dijo a propósito de él y otros dos periodistas
asesinados: “Eran periodistas de élite mal pagados que
sacrificaron involuntariamente sus vidas para ofrecer a las televisiones
de todo el mundo un pedazo de historia viva, cruel y despiadada del
mundo”.
Del perfil humano
de Miguel habla su compañero Fernando
Quintela,.
quien resaltó “la sinceridad, palpable en su mirada y sus
palabras”, y su fe
profunda, que
le llevaba a participar en la Misa
y confesarse
antes de entrar en acción siempre que le era posible. “Era un
refugio para sus compañeros y para las gentes azotadas por la guerra”,
señaló Quintela. David
Guttenfelder,
corresponsal de Associated Press, explica que “Miguel terminaba la
mayoría de los días en África en una iglesia católica, rezando. A
veces le acompañaba y le esperaba en los peldaños de la puerta. Solía
pedirle que hablara bien de mí. La broma que compartíamos sobre la
religión, en argot periodístico, era que Miguel tenía buenos
con-tactos con Dios. Tenía acceso di-recto.”
M.Leguineche
y G. SÁNCHEZ (ed.)
Los ojos de la guerra. (Plaza & Janés; Barcelona 2001), 460
págs. 18 €.